5 cosas que aprendí en 2020
9 febrero, 2021 |

Y bueno me faltaría añadir entre paréntesis: «sobre organización». :)

Ya que 2020 (y lo que llevamos de 2021 en realidad) para mí está siendo un master en diversos aprendizajes, de eso no hay duda, pero lógicamente me voy a centrar en lo que nos gusta, en esas conclusiones organizativas que he podido sacar durante este año tan raro.

Para una «planificadora de libro» y a la que le gusta tener las situaciones todo lo bajo control que se pueda, una hecho como el que estamos viviendo hace que ese ideal se esfume. De repente, la vida me ha demostrado que cualquier cosa puede pasar en realidad y que en un segundo nuestros días pueden cambiar por completo.

Pero hace meses que decidí que, a pesar de estar viviendo algo que sinceramente creo que todas pensamos que podríamos habérnoslo saltado jeje, quiero buscar el lado «positivo». No me queda otra, es la única manera que tengo para ver el optimismo entre las noticias negativas y la tristeza de la realidad. Ver la parte buena y aprender, sacar todo lo que pueda de esto, que me haga más fuerte, más «espabilá» :P , más preparada.

Así que nada, allá voy con mis conclusiones que espero puedan inspiraros un poquito a la hora de movernos entre la inestabilidad que vivimos y lo difícil que resulta planificar con todo esto. No sé si te será aplicable claro, cada vida es un mundo (de hecho, ¡te animaría a escribir tus propios aprendizajes!) simplemente he querido plasmar los míos a nivel personal durante estos últimos 12 meses:

1 / Los sueños y muchos planes se pueden posponer

Al menos en algunos casos, sé que no siempre. Pero me he asombrado de la prisa que tenía por cumplir ciertas metas o sueños y darme cuenta por el camino de que en parte era una expectativa externa, ni siquiera mía.

He observado muy de cerca mi impaciencia e impulsividad en ello y me da la sensación de que a veces queremos todo «para ya». Y nos frustra mucho que no sea así.

En definitiva, que estoy aprendiendo a saborear el largo plazo, a posponer planes con flexibilidad si fuera necesario, a tener paciencia para ir despacio si es lo que quiero, a que algunos proyectos puede que requieran meses y no semanas, a que quizá no es necesario que consiga o termine todas esas «cosas» lo antes posible.

2 / Planifico más a corto plazo

He planificado de toda la vida siempre al detalle, a muy largo plazo incluso, y reconozco que he tenido la suerte de ir consiguiendo más o menos lo que me ido proponiendo. ¡Más o menos claro!, porque casi nunca sale todo cien por cien como queremos. :P

Sigo teniendo sueños y sigo teniendo planes pero se han convertido en algo un tanto «abstracto» y dada la situación es como que tengo miedo de «apegarme demasiado a ellos». Me gusta tener un rumbo, me gusta saber más o menos por dónde quiero ir, pero voy ajustando ese camino mucho al momento, a la semana, incluso al día en concreto.

Así que últimamente reconozco que me estoy centrando mucho en el día (mirando siempre de reojo la vista completa eso sí), realizando principalmente listas cortas, prácticas y concretas. A veces apunto ideas lejanas pero en general no estoy planificando demasiado a largo plazo. No hago grandes planes ni pienso en estrategias demasiado cerradas.

Eso sí, me gusta apuntar mis cambios de parecer o de opinión, también qué ha pasado a mi alrededor que me haya podido influir, para al final del año o cada ciertos meses releer y entender. Volver hacia atrás para comprender el porqué de mis decisiones.

3 / Los imprevistos son parte de la vida

Creo que es de lo más normal del mundo que existan imprevistos, que no salgan las cosas tal y como esperaba o como estaban escritas en mi agenda.

Así que cada día voy aprendiendo a improvisar en ciertos aspectos y a ser en general más flexible. Que me afecten menos y aprender a recibirlos con más gracia e intentando no dejar de lado mis prioridades.

4/ Qué importantes son esos hábitos que «nos anclan»

Yo los suelo llamar así (expresiones que me invento, no me lo tengáis muy en cuenta jaja), es decir yo denomino así a aquellos hábitos que me sirven para tener una cierta sensación de estructura y orden en el día, también aquellos que son necesarios para sentirme bien, incluso para que esté de buen humor.

Cuando llegan épocas raras en las que todo se vuelve del «revés» es fácil que olvidemos esas rutinas y «rituales» que formaban parte de nuestros días y que tan bien nos venían. Yo me he dado cuenta de que es importante que sigan ahí, aunque sea de otra manera, aunque sea menos tiempo, aunque sea en otros horarios (siempre que sea posible, claro ;).

Es como cuando he estado algún año de vacaciones varias semanas fuera de mi casa y tengo hasta ganas de llegar y volver a mi «rutina» o cuando he tenido que lidiar con algo doloroso olvidando, por ejemplo, esos paseos en la tarde que tan bien me sentaban.

5 / Hay que ser creativa

Madre mía avellana, ¡y más en estos tiempos! Lo que antes hacíamos siempre de una manera ahora no se puede hacer o tiene que ser diferente. Y muchas veces, o al menos para mí lo ha sido, la clave para organizarme bien y quizá mantener una cierta alegría, ha sido ser creativa a la hora de adaptarme.

Muchas veces la solución no es la primera ni la más obvia, ni siquiera la más directa pero pensar de otra manera y buscar nuevos enfoques nos puede ayudar. A llevar mejor esta situación, a buscar nuevas opciones, a rehacer nuestro camino.

Si me siento atascada me gusta tratar de hacerme las preguntas adecuadas (¿Qué busco conseguir? ¿Qué me preocupa? ¿Quién me puede ayudar?). Reflexionar con papel y boli, con una pizarra y unos rotus o dando paseos largos en soledad.

Finalmente, quería aprovechar para mandaros muchos ánimos a todas y un abrazo bien fuerte. Qué ganas de que todo esto pase.

Imágenes: @noemiji y @herinkheart en Unsplash

TIENDA

Descubre todas mis guías y cursos para aprender a organizarte

6 Comentarios

  1. Hola Sara!
    Me gustan muchos tus post! Soy una friki de la organización jeje

    Recientemente he hecho una formación en GTD. ¿ la conoces? Me gustaría saber tu opinión…
    Besos y gracias

    Responder
    • ¡Hola! Muchas gracias por tu comentario. :)
      Sí, ¡claro! Probablemente sea el método más famoso que hay en organización y de hecho yo aprendí mucho cuando me leí el libro (y hay ideas que aplico en mi día a día!). Pero lo adapto a mí, la verdad que no lo sigo 100%. ¡Un abrazo!

      Responder
  2. Hola Sara :-)

    Me encanta que la organización tenga su dosis de imprevistos y cada vez más son más rápidos. Antes me impacientaba como tú pero he cambiado este mindset. Ultimamente trabajo a franjas horarias en mi formación profesional, pero siempre abierta a nuevos hallazgos de eventos, masterclass o podcast interesantes, mientras buceo en el mercado laboral.

    Este año he marcado un nuevo rumbo profesional y voy navegando con rumbo pero atenta a los cambios en el viento.

    Un abrazo y fuerza,

    Responder
    • Hola Lourdes, ¡gracias por comentar!
      Si es que al final es cambiar la mentalidad seguramente…
      Me gusta eso que dices de mantenerse abierta a nuevos hallazgos, me lo apunto. ;)
      Un abrazo y te mando mucha energía en ese nuevo rumbo profesional.

      Responder
  3. Me siento muy identificada con lo que cuentas. El 2020 nos dejó a muchos con una incógnita grande jajaja Tuvimos que adaptarnos a muchas cosas nuevas y organizar todo de una manera muy diferente! En mi caso, tenía un proyecto (si, relacionado a mi sueño), que tuve que posponer y ya voy pensando que este año deberé posponerlo también, pero me he dado cuenta que no es tan malo. Supongo que son cosas que nos harán crecer.

    Responder
    • Hola Laura, ¡totalmente! Eso es, yo también he pospuesto un montón de cosas y ya simplemente lo de trabajar la paciencia es un buen entrenamiento para la vida jeje. ¡Un abrazo y gracias por comentar!

      Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

¡Hola!

¡Bienvenida a mi pequeño rincón sobre organización y gestión del tiempo!

 

 

Todos los contenidos de la web están protegidos por las normas nacionales e internacionales de propiedad intelectual e industrial, quedando todos los derechos reservados. No copies ni publiques mis textos, imágenes o cualquier otro contenido sin mi autorización.