El equilibrio entre la planificación y la improvisación
10 noviembre, 2017 |

Ay Sara, es que si planifico tanto… ¡Mi vida está demasiado estructurada y me aburre!

Más de una vez me habéis escrito con este tipo de reflexiones. Lo extremadamente planificado y programado parece que le quita chispa a la vida, sentirse como una máquina, un robot que hace tareas. Y no os falta razón mis queridas Avellanas, pero creo que solo en parte. ;)

Hoy quiero resumir, lo mejor posible, mi opinión sobre cómo alcanzar ese equilibrio mágico entre la planificación y la improvisación. Aquel punto que añoramos tanto las que somos demasiado planificadas como las que preferís improvisar en vuestros días. Para mí, y como casi todo en esta vida, en el equilibrio está la clave.

Yo misma estoy en ese proceso de querer alcanzar un equilibrio, así que espero que estos truquitos te ayuden en la tarea, seas del bando que seas.

1 / Adapta el nivel a la etapa de tu vida

Ya te hablé en este post sobre lo interesante que es aceptar las etapas como vienen. Es decir, en ciertos momentos puede que te sientas más cómoda con un horario mucho más planificado, pero en otros te será imposible. Un paso para sentirte bien es simplemente aceptar esa etapa de tu vida (sea por un nuevo proyecto, un nuevo miembro en la familia, cambios en tu salud etc.) como un desequilibrio temporal.

Por ejemplo, si estás en una etapa en la que estás organizando tu boda quizás tengas que hacer un esfuerzo extra para organizarte mejor. O al revés, si estuvieras en una etapa con la salud un poco flojita date espacio para ser más flexible en tus tiempos.

2 / Planifica tu improvisación

Si, suena un poco extraño y opuesto, pero quizás sea la clave de ese equilibrio mágico. Si eres de las que necesita programar todo para mantener la sensación de control te vendrá bien tener horas o días en tu agenda donde no haya nada escrito, donde no existan horarios. Y sí, creo firmemente que de la improvisación muchas veces surgen las mejores cosas.

Por ejemplo, yo soy una “planificadora de libro”, es decir, me cuesta salirme de lo que está programado, principalmente en el trabajo. Pero siento cada vez más que necesito esos espacios vacíos, sin agenda, sin programar nada, dejando que sucedan cosas. Por ello, intento que todos mis domingos sean “días vacíos, es decir, no existe la planificación.

3 / No es un horario, es una guía

El nivel de planificación también dependerá mucho de cómo sea tu vida en general. Seguramente te será más fácil tener un horario cerrado en trabajos donde tú te organices o las urgencias sean puntuales, también lógicamente, si no tienes hijos. Muchas veces creo que la clave no está necesariamente en programarlo todo, sino en dejar bien cerrado lo que tú consideras importante.

Por ejemplo, puedes sustituir un horario o los bloques por horas para organizarte al milímetro por una sencilla guía que tengas siempre a la vista. La idea sería cerrar espacios obligatoriamente (o casi) para asuntos en los que hay que avanzar o te gustaría dedicar tiempo (y que si no programas, no los cumples). Podría ser dedicar horas a un proyecto importante que quieres lanzar o  para hacer actividades en familia.

4 / Flexibilidad a la hora de posponer

Tampoco hay que sentirse mal si una determinada tarea (no urgente) se pospone a otro día, lo importante es que si la retrasas muchas veces la analices para entender el porqué está pasando. Ser demasiado exigente en este sentido podría generarte estrés (y muchas veces innecesario si no hay problema en que la tarea se dilate en el tiempo).

Por ejemplo, tengo un apartado dentro de mi planificación semanal donde suelo apuntar las tareas para la siguiente semana que ya sé que no voy a poder terminar.

5 / Planificar es un hábito

Es verdad que hay personas que de manera natural se organizan mejor que otras pero al final sentarte a programar tu semana es un hábito que se adquiere, como hacer deporte a diario. Si te acostumbras, al final hasta le cogerás gustillo a eso de tener una agenda.

Por ejemplo, elige un día fijo de la semana para revisar tu agenda y programar los eventos y citas de la semana siguiente. También puedes intentar asociar una actividad que ya hagas a la revisión de tu agenda durante el día, por ejemplo en tus descansos y aprovechar a consultar cómo vas.

6 / Deja huecos durante el día

Los imprevistos existen y existirán siempre, así que si planificas sin dejar ni un solo espacio a que aparezcan temas que no esperas te vas a frustrar. Deja espacio a lo que venga con naturalidad, vuelve a planificar si es necesario y saca el lado positivo de todo. Además, es importante que te adaptes a tus ritmos y por lo tanto, si ese día no te sientes “del todo fina” quizás sea mejor que te centres en otras tareas, ¡se basa en utilizar las circunstancias de manera inteligente!

Por ejemplo, antes de cabrearte porque se te “haya torcido el día” piensa en el gran aprendizaje que eso te ha supuesto o el trabajo que ya te has quitado de encima a futuro. ¡Todo normalmente suele servir de algo!

Cuéntame pequeña, ¿sientes que has alcanzado ese «mágico» equilibrio? ¿De qué pie cojeas? ;)

Imágenes: Haute Stock

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6 Comentarios

  1. Hola Sara! Yo uso lo de los bloques de tareas que mencionaste en otro post sólo en el trabajo y ahí detallo mis actividades hora a hora, pero dejando momentos «libres». Por ejemplo, me dedico, al inicio de la mañana y después del almuerzo, 1 hora cada vez para contestar correos y hacer gestiones pequeñas relacionadas con ellos (gestionar pago de facturas, enviar datos a algún proveedor, etc.). Esto está en mi Google Calendar y en mi agenda de trabajo. Pero en mi tiempo personal, en mi bullet journal, sólo anoto cosas genéricas que hacer durante el día. Por ejemplo, los días lunes veo el capítulo de una serie que se estrena los domingos en USA o anoto el día que debo ir a comprar algo o retirar un producto que compré, asumiendo que lo haré en algún momento de ese día, porque tendré el tiempo. Hasta ahora, con estos métodos, no me agobia planificar.

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  2. Gracias Sara!
    Me apunto la 4!

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  3. Muy buen post!! Yo soy de las que necesita planificar hasta los días libres pero desgraciadamente después suelo usar ese tiempo para dormir y siento que lo desaprovechó. Estoy trabajando en eso. Besos!!

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    • Hola Melina, ¡mil gracias por comentar! Yo antes también, pero ya cada vez menos :) También es bueno descansar, ¡no siempre hay que estar haciendo cosas!
      Un abrazo.

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  4. Buen dia ? estaba necesitando un orden en todo hasta para los dias q deseo descansar mil gracIas!!!!

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    • ¡Hola Silvana! Muchas gracias por comentar :) Me alegra que te haya gustado el post, ¡un abrazo!

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