Sobre el largo plazo
24 mayo, 2018 |

Como una bocanada de aire fresco. Esa fue la sensación al visualizar el largo plazo. Pues sí, vale, quizás no sea nada del otro mundo, pero para mí fue algo revelador.

Así que hoy vengo con una pequeña reflexión de las mías. De estas avellaneras y leves. Pero profundas y repletas de lo que siento. ^^

Se trata de caer en la cuenta de que quedan muchos años por delante, de que no tiene que ser todo para ya ni ser inmediato. Ni de que todo sea «perfecto» de aquí a unos meses, ni siquiera años. De disfrutar de la propia evolución. De apostar por una mayor calidad y menos cantidad. De que no siempre más es mejor.

Y es que creo que todo requiere su tiempo, sus plazos y si se acelera no termina de salir bien. No digo que vaya lenta como una tortuguita, pero si siento la necesidad de trabajar a la velocidad justa, a la que tiene que ser. Con prisas puede haber más errores, no estará lo mejor de mí puesto en esa tarea y ni siquiera la habré disfrutado. Me parece que al final todo proyecto importante necesita de mis mimos, tranquilidad, paciencia y aprendizajes.

Pero hoy en día (sobre todo en el mundo emprendedor) veo promesas relacionadas con la prisa, con la rapidez, con la satisfacción del momento. Y yo me pregunto, ¿y si cada persona tiene su ritmo? ¿Y si planteáramos proyectos a largo plazo? ¿Y si respetáramos más los tiempos en nuestros trabajos?

Y quizás como un consuelo, de repente me doy cuenta de que puedo tener un plan algo más slow (se ha convertido en mi palabra favorita últimamente jiji :-D). Que me apetece hacer las cosas bien y que nadie me imponga sus ritmos. Y que las prisas, casi siempre, nunca fueron buenas consejeras. De hecho, normalmente no me hacen más productiva ni me sirven para tomar buenas decisiones.

Porque al final ladies creo que se saborea mejor un proyecto cuando la meta es retadora y con un fin a largo plazo. Cuando nos damos la oportunidad de disfrutar del camino, de las aventuras, de recibir todo lo que surja (¡obstáculos y equivocaciones incluidas!).

Y que conste que creo que la energía, luchar por lo que se quiere o sentirse activa no está reñido con el concepto del largo plazo. Al final lo veo como un mantra, un recordatorio poderoso que nos diga cada mañana: “Tranqui baby, no hay ninguna prisa, puedes ir a tu ritmo”.  ;)

Imagen: Haute Stock

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8 Comentarios

  1. Hola Sara!
    Esta semana he reflexionado algo parecido luego de pasar unos días con jaqueca… es que estamos tan acostumbradas con el ritmo vertiginoso. Cai en cuenta de que estaba haciendo casi todo apurada (trabajar, comer, caminar, incluso ahora escribiendo este comentario). Pero me he dado cuenta y en cuanto me hago consciente relajo mi vientre y bajo mis hombros (me di cuenta de q cuando entro en modo prisa automáticamente mis hombros se tensan y suben generando tensión en mi cabeza) y me digo «nadie me apura». Además he empezado a visualizar mi vida desde afuera y desde el futuro a hoy. Me ayuda a tener perspectiva.
    Un abrazo Sara!

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    • Hola Naty,
      ¡Mil gracias por comentar! :)
      Ay sí, tenemos que «desacostumbrarnos» de este ritmo vertiginoso, porque al final ni es natural ni sano. :(
      Qué bueno lo que dices, lo pondré en práctica, me ha encantado.
      ¡Un abrazo fuerte!

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  2. Ohh! Chica, vaya que la has armado, me encantó el post, es algo que siempre he pensado, pero por no mantenerme verdadera a mi misma siempre ando corriendo como loca por todos lados y déjame decirte que es absolutamente agotador!!!, creeme, es a go ta dor.
    Me ha venido tu reflexión como un guante no sabes lo bien que me ha hecho. Gracias por esta caricia al alma.
    Como en todo, a veces menos es más.

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    • Hola Diana,
      ¡Mil gracias por comentar! :D Qué alegría que te haya gustado el post, ¡creo que al final es algo que muchas sentimos!
      Yo cada vez soy más partidaria de menos es más, en todos los aspectos de mi vida. ;)
      Un abrazo fuerte.

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  3. Hola Sara y Naty
    Realmente me pasa lo mismo! subo los hombros tenso en cuello y el resultado es el esperado o desesperado: jaquecas!
    Un cariño
    Susana

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    • Hola Susana,
      ¡Gracias por tu comentario! Ay sí, a mí también se me tensan un montón los hombros… aunque tengo suerte y no me sube a la cabeza.
      Qué importante es cuidarnos de ese estrés,
      Un abrazo fuerte.

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  4. Esta reflexión está cargada de sabiduría, y como te han dicho, es una caricia para el alma. Al ser humano se le ha olvidado eso,que es humano, no una máquina y que por mucho que quiera controlar la vida, todavía no se ha enterado que es la vida quien manda aquí e impone sus ritmos, así que mejor relajarnos y dejarnos llevar, disfrutemos del vieje. Un beso guapa.

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    • Hola Cecilia,
      ¡Muchas gracias por comentar! :)
      Me alegra que te haya gustado mi reflexión. Me encanta: relajarnos, dejarnos llevar y disfrutar del viaje :-D
      Un besote.

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