¿La moderación como solución a la desorganización?
22 octubre, 2020 |

Hoy vengo con preguntas, para hacerme y para haceros, aunque no necesariamente para responderlas, sino para reflexionar, y quién sabe, quizá también para ser más conscientes. :)

Lo primero, me gustaría explicar a lo que me refiero cuando digo «moderación», y es que para mí sería algo así como «contentarse con menos», evitar el exceso (en todos los aspectos de nuestra vida, no solo me refiero a comprar) y en cierta manera, ser capaces de ponernos nosotras mismas unos límites.

¿Y por qué hoy me apetecía hablar sobre esto? Básicamente (como ya he hablado de ello en algún que otro post reflexivo de los míos :P ) porque a veces, he observado en mí y en otras avellanas, que el problema no está en no sabernos organizar sino en que tenemos tanto que organizar que se hace casi imposible hacerlo bien.

Vamos, que muchas veces pensamos que la solución (me incluyo) es saber gestionar los temas que tenemos entre manos con arte y eficiencia y si observamos, con detenimiento y atención, la cuestión es que, básicamente, no caben tantas cosas en un día. :P

Probar en mí la moderación en general (o por el momento, más bien ser consciente de cuándo no estoy siendo capaz de «moderarme»), me está ayudando a sentirme más ligera, con menos obligaciones e incluso más equilibrada. Y cuando siento que todos los días cuido bien las diferentes áreas de mi vida es cuando me siento mejor en general (cosa, por cierto, ¡creo que nada fácil!).

Así que puede también tratarse de un tema de equilibrio, de límites, del «suficiente». Por ejemplo, no hace falta que esté dada de alta en todas las newsletters del mundo, ni que haga todas las actividades que me sugiere Instagram, ni que sea socia de todas las tiendas, ni vea todas las series que me recomiendan. Siento que si no soy capaz de seleccionar con mesura las «opciones ilimitadas» que hoy en día tenemos a nuestro alrededor mi lista de «necesidades» va aumentando y esto engrosa, directamente, mi lista de tareas y obligaciones «sin fin».

Al moderar las compras, los estímulos, las noticias, las redes, los planes, los proyectos… de repente muchas tareas asociadas (y no solo el mero hecho de hacerlas en sí) se reducen. Porque cuando se compra algo esto implica además investigar, hacer la compra, limpiarlo, cuidarlo, tirarlo, reciclarlo… Porque cuando me descargo una aplicación implica correos que tirar a la basura o notificaciones que quitar con el dedo en mi móvil (o configurarlas para que no salgan, que cuidadito con los ladrones del tiempo ya sabemos jiji).

Y casi por arte de magia, cuando voy simplificando, lo realmente importante va saliendo a la luz. :)

Y en estos momentos de reflexión me da también por lanzar preguntas al aire, de las que en realidad no tengo una respuesta clara…

¿Cuánto tiempo real paso durante el día en algunas tareas que yo considero «superfluas» sin darme cuenta?

¿Es realmente necesario hacer todo lo que nos cuentan, dicen, exponen, leemos, «se supone que» hay que hacer…?

¿El exceso de opciones realmente me «facilita» la vida? ¿Me hace más feliz?

¿Cuál es el coste real en mí de esta «sobreabundancia»?

¿Soy capaz de crearme obligaciones y dependencias casi sin darme cuenta?

¿He perdido mi capacidad de aburrirme?

¿Si tuviera más paciencia, si fuera capaz de esperar más en general, ganaría «magia» mi vida?

¿Es la moderación una posible primera solución al caos y a la desorganización?

Y ahora bueno, después de todo lo que os he soltado jaja… ¡me encantaría leeros en los comentarios y saber vuestra opinión! :)

Imagen: @hudsoncrafted en Unsplash

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32 Comentarios

  1. No te imaginas cuánto te comprendo. Una de las cosas que he hecho desde que empezó este estado es haber sido más selectiva con las «newsletters» que sigo y darme de baja en todas aquellas que no me aportan nada en la vida. Afortunadamente, me quedo contigo. Leerte como tomarme un café con una amiga, o reflexionar en voz alta.

    Eres todo un hallazgo. Gracias por mucho.

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    • Qué iluminador leerte!
      Simplificar mi vida en ciertas cosas, me resulta un reto, lo intento, pero quiero hacerlo más consciente.

      Gracias Sara!

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      • Indudablemente ser moderada es un gran reto para mí, pero al leerte animada y con varias ideas, sin lugar a duda me anima a seguir tus consejos. Muchas gracias, Sara, por tu ayuda. Un abrazo fuerte a la distancia.

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        • Hola Carmen, ¡gracias por comentar! Me alegra un montón que te haya gustado el artículo, te mando otro abrazo fuerte de vuelta. :)

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      • ¡Muchas gracias Katherine! Me alegra que te haya gustado. :)

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    • Al ir avanzando en la lectura, me he ido dando cuenta que a veces las metas que me pongo por seguir sugerencias de otras personas, son muy elevadas para mi situación concreta. Aunque ya lo había pensado en distintas ocasiones cuando genero una lista con objetivos que quiero conseguir y los intento desarrollar siguiendo la experiencias de «otros», tu artículo me ha ayudado a darme cuenta que debo incluir la «moderación» en mis metas para que sean realmente alcanzables y no de frustren por el camino. Mil gracias

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      • Hola Nati, ¡gracias por comentar! Me ha gustado mucho tu comentario, totalmente, las metas es algo que quizás todas deberíamos también tratar en «moderación» (¡yo la primera!). Aunque bueno, ese punto medio entre retador y alcanzable no siempre es fácil. Lo que yo siento que es importante es que sean «nuestros». :)

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    • Hola Mónica, joe, mil gracias por tus bonitas palabras, ¡me ha emocionado leerte! Gracias :)
      Un abrazo.

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  2. Te pregunas: ¿Soy capaz de crearme obligaciones y dependencias casi sin darme cuenta?
    Siempre que no damos autonomía a nuestros hijos, pareja, familia … Nos tenemos obligaciones autoimpuestas.
    Gracias por tus reflexiones :D

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    • Hola María, bueno, la verdad que más que a eso me refería a dependencias del tipo «tengo que visitar todas las redes sociales a diario» u obligaciones como ir a tal sitio a comprar una cosa u otra, por ejemplo. Aunque imagino que claro, si esa autonomía no existe, también nos podemos llenar de obligaciones… ¡Gracias a ti por tu comentario! Me ha hecho reflexionar :)

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  3. Hola, es verdad en mi caso detectar ladrones del tiempo y quedarme con lo necesario . No se puede con todo…y al final evaluar que es lo importante para mí….

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    • Hola Ofelia, ¡gracias por comentar! Claro, qué importante creo que es detectar esos «ladronzuelos» :) ¡Un abrazo!

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  4. Me has leído el pensamiento con este artículo, aunque para decir la verdad con muchos me siento identificada. Yo estoy aprendiendo a centrarme en una sola cosa, no ser una superwoman que lo hace todo y perfecto. Me estoy volviendo algo minimalista, pero poco a poco, a mi estilo, no me gustan los extremos, ni seguir al 100% lo que dicen. Poco a poco me estoy quitando del instagram, del facebook, (los he quitado de mis aplicaciones, si quiero consultar algo tengo que entrar en el ordenador y buscar la página) eliminando totalmente email roba-tiempo, no llevarlo todo a la vez, apagando el móvil incluso días enteros, disfrutando de mi tiempo como yo quiero, viviendo de forma más pausada, más tranquila. Siendo más sencilla en todos los aspectos. Felicidades por tus artículos, me encantan.

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    • Hola Mary, ¡gracias por comentar y por tus palabras! Guau, pues yo me he sentido totalmente identificada contigo… Estoy en plena búsqueda, poco a poco, de esa simplicidad y tranquilidad. Pero bueno, como todo, es un proceso. :)

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  5. Comparto la opinión de los robatiempo, Michael Ende ya en su novela Momo nos los presentó hace años y cada vez están más ahí. Sí nos autoimponemos obligaciones, nos creamos más de las que realmente tenemos. El estar al nivel del resto, estar a la última,…, nos provoca una carga que es prescindible. Estos momentos de reflexión ayudan a replantearse cositas. Un saludo a todas

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    • Hola Almudena, ¡gracias por comentar! Wow, totalmente de acuerdo… me ha encantado lo que has escrito, ¡gracias!

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  6. Gracias por tus aportaciones, yo intento reducir obligaciones y siempre viene bien recordarlo y escuchar propuestas.

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    • ¡Gracias a ti por comentar Sagra! Me alegra que te haya gustado. :)

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  7. Estoy estudiando oposiciones, y tengo que estar muy atenta a los ladrones de tiempo… El móvil es el líder indiscutible. Lo que hice fue ponerlo en otra habitación. Me di cuenta que pensaba en el recurrentemente, y decidí anotar en un post it una rayita cada vez que me acordaba de él o me entraban ganas de mirarlo (medir para poder ver cómo de enganchada estaba). El resultado fue demoledor: cada unos 8 minutos sentía la necesidad de mirar a ver si había alguna notificación!!! Decidí que iba a estar en otra habitación SIEMPRE… Mi futuro no puede depender de algo tan poco importante como mirar el meme que han puesto en el grupo de turno… Ahora soy más productiva y ¡casi no me acuerdo de mirarlo! ¡Gracias por tus ideas!

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    • Hola Lorena, ¡gracias por tu aportación! Madre mía… cada 8 minutos… la verdad que es increíble la adicción que creo que casi todos tenemos. Yo estoy en ello, en mi proceso, pero la verdad que no me está pareciendo nada fácil :( Voy a probar a esconderlo en otra habitación siempre, ¡a ver si me funciona! Un abrazo fuerte.

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  8. Te comprendo tantísimo. Desde que nuestra vida cambió a causa de la pandemia he estado como en una montaña rusa, y legué al punto de tomarme un tiempo y reflexionar en todo lo que tenía a mi alcance.
    La abundancia a la que estamos expuestos me ha llegado a aburrir, quería llegar a todo, y no llegaba a nada, pero a nada. Me hacía interminables listas to-do en las que se veía muy claro que 24horas no daban para eso y algunas veces aún añadía algunas cosillas rápidas…
    Me detuve (con un buen café en la mano) a pensar realmente que quería ver y que me haría feliz ver, así que empecé a quitarme newsletters (siempre que quiero puedo pasarme por determinados blogs, a intentar gestionar mejor el tiempo real que tengo para utilizar y plantearme usar el móvil unas 4 horas al día cuando sea mi rato de descanso.
    Ahora que ya llevo algún tiempo cumpliendo esto, cuando me pongo a trabajar ni me acuerdo de mirar el móvil, me siento mucho mejor y soy tan productiva que ni yo misma me lo creo jajaja.
    Me encantan tus reflexiones, y poder planteármelas, ¡muchas gracias!

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    • Hola Aurora, ¡mil gracias por tu comentario! :)
      Qué bueno, es que es increíble como nos generamos obligaciones y como el móvil nos hacer ser menos productivas la verdad. ¡Un abrazo!

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  9. Sra Sara Madre Avellana:

    Sin dudas «menos es más»…. Como bien dices lo REALMENTE IMPORTANTE se ve cuando simplificamos la vida.

    Gracias!

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    • Hola Yeny, jajaja, avellanita :)
      Ay, mi lema absoluto… menos es más.
      Un abrazo.

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  10. Muchas gracias por el artículo con el que estoy totalmente de acuerdo. A veces me he preguntado: «¿Se sentiría mi madre agobiada, pensando que no tiene tiempo para nada, que hay que hacerlo todo,…? Ella nos tuvo a nosotras y nunca la vi como yo me veo en algún momento con mis hijos.» Quizás la sociedad es la que nos impone esos roba-tiempos. Es muy importante saberlos diferenciar y saber decir «no». Pero también es importante (en el caso de que tengamos hijos) enseñárselo también a ellos. Después de leer el artículo, me quedo con la frase: «Menos es más». (La voy a escribir bonita para colgarla).

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    • Hola María José, gracias a ti por comentar. :)
      Fíjate, yo me pregunto eso muy a menudo, ¿mi madre también se sentiría así? ¿Cómo se organizaban o sentían nuestras abuelas? Yo creo que el «tanto de todo» tiene su lado bueno pero también un lado negativo. ¡Un abrazo!

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  11. Gracias por compartir tus pensamientos y sentir! Yo definitivamente me creo responsabilidades y obligaciones que la mayoría del tiempo no son ni importantes para mí realmente, pero el darme cuenta de cuando lo estoy haciendo y el poder dejarlo es algo en lo que estoy trabajando y puedo decir que he mejorado bastante… :) Pero es un camino de paso a paso… Un abrazo avellanero, ciertamente tus columnas son como una charla con una buena amiga! Gracias! Edda P.

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    • ¡Hola Edda! Gracias por tu comentario. :)
      Me alegra mucho que te haya gustado y claro, la primera clave de todo esto imagino que es la consciencia.
      ¡Un abrazo!

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  12. Hola! te cuento que estoy en un momento (que suele pasarme cada tanto) en el que me siento sobrepasada… y al mismo tiempo dejo mil cosas pendientes. Estoy tratando de enfocarme para poder organizarme y terminar cosas, que cuando estan pendientes son como una mochila enorme que no deja de pesarme en la cabeza. Y eso ya afecta mi modo de vida. Mi desorganización o desorden no permiten que pueda enfocarme y terminar. (y las pocas veces que lo hago siento una alegría y descarga de peso enorme).
    Está siendo muy complicado pero espero poder. Acá en Argentina ya vamos 220 días de cuarentena y ese pensamiento de aprovechar cada minuto y hacerlo productivo se hace muy pesado.
    No suelo leer post, y mucho menos comentarlos. Pero te agradezco por estas palabras para reflexionar.
    Saludos!

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    • Hola Julieta,
      Mil gracias por comentar :) Te mando muchísimos ánimos desde aquí, qué ganas de que esto termine.
      Te entiendo perfectamente, yo también caigo en esos momentos de saturación y de querer ser siempre productiva y de hacer todo lo posible. Para eso viene bien «pillarse», ser consciente y en ese momento, bajar un poco el ritmo o quitarse tareas de la agenda (muchas veces son obligaciones que nos ponemos nosotras, ¡y no hay ninguna prisa por terminarlas!). Te mando un abrazo.

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  13. Moderación moderación moderación, esta va a ser la palabra de esta semana :D «el problema no está en no sabernos organizar sino en que tenemos tanto que organizar que se hace casi imposible hacerlo bien», ¡oh pero vaya que frase más cierta Sara! Esto de querer hacerla de «Supergirl» y tratar de hacer todo en un día puede ser agotador >.< tanto, que nos olvidamos de hacer las cosas más simples, con calma, con paciencia. Pero es que parece que a una la "corretean" como decimos en México, como si estuviéramos haciendo carreritas para ver quién puede más. Como siempre, un gusto leerte, pues también es una forma de hacer el tiempo más lento y tranquilo. Saludos! :D

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    • Hola Astrid, ¡gracias por comentar! Me alegra que te haya gustado el post. :)
      ¡Me ha encantado lo que has escrito! Totalmente, a veces parece una competición, a ver quién es capaz de hacer más en un solo día. :)
      Te mando un abrazo.

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